TRABAJO DOMÉSTICO Y CUIDADOS

MESA DE DIALOGO “IGUALDAD REAL DE DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR EN EL MARCO DEL CONVENIO 189 DE LA OIT”

MEMORIAS FORO DEBATE POLITICO
“MUJERES MIGRANTES, VISIBLES Y CON DERECHOS”
Madrid, 24 de Marzo 2015



La ratificación del Convenio 189 de la OIT es importante para garantizar la equiparación de Derechos de las trabajadoras del hogar. Así mismo se consideran necesarias otras transformaciones para una garantía real de éstos derechos ¿Cuáles son?

Amaia Pérez Orozco: El logro de derechos en el sector del empleo de hogar es imposible sin otras transformaciones mucho más amplias, en concreto con el funcionamiento del sector socioeconómico. Juega un papel central en el sostenimiento de un ‘modelo de desarrollo’.
El empleo de hogar, el volumen y condiciones en todas partes es un indicador sensible de tres cosas:

1. Indica en qué medida existe una responsabilidad pública colectiva articulada a nivel colectivo y políticas públicas sobre los cuidados. Si no existen, las familias tienen que contratar a una empleada de hogar ya sea para recoger a los niños o cuidar a sus mayores y destinar su renta individual, en muchas ocasiones escasa, a ello.
2. También indica los niveles de desigualdad social. Cuanto más barato sea comprar el tiempo de otra persona, más gente lo comprará por comodidad y para poder delegar tareas a otra persona para dedicarse ellos/as mismos/as a otras cosas.
En los 80’ y 90’, el empleo de hogar estaba disminuyendo y la igualdad estaba aumentando hasta la llegada de mujeres inmigrantes empleadas de hogar que estaban dispuestas a vender su tiempo muy barato, por lo que a partir de aquí se dispara el empleo de hogar. Es un indicador de la desigualdad social y un legitimador de la misma.
3. Es un indicador de una falsa de retórica de la igualdad en el reparto de tareas en el hogar. Se contrata empleadas de hogar para intentar evitar el conflicto en el reparto de las tareas del hogar. Existencia de una falta retórica de igualdad.
Es un sistema de cuidados referidos a que no se reconocen como el centro del bienestar de las sociedades. Inexistencia de esa responsabilidad colectiva. Se pone en mano de las mujeres por la división sexual del trabajo.
No se articula por igual en todas las mujeres, depende del estatus migratorio y clase social.

Esto se deriva de que no se consideran el centro del bienestar sino una obligación de las mujeres en las casas, y da lugar a que los cuidados se resuelvan a base de transferencias de desigualdad que funcionan permanentemente en muchos ámbitos. 
Son flujos de desigualdad que la perpetúan.Esto se está globalizando por la migración de las mujeres que trabajan en los cuidados, y que a su vez, dejan otros cuidados en sus países de origen en otras mujeres, esto es la cadena de desigualdad de cuidados.
Por un lado, el vector migratorio se está convirtiendo en un nuevo estatus de desigualdad global, y por otro lado, nuestros sistemas de cuidados son interdependientes. La falta de derechos en las personas hace que se recurran a trabajadoras del hogar, y la contratación de trabajadoras de hogar se incide en una serie de vulneración de derechos.
El empleo de hogar es un nodo de vulneración de derechos en el doble sentido, de que la vulneración de derechos que implica los recursos a la contratación de la empleada de hogar se debe a que no se tiene el derecho, como persona dependiente y mayor, de tener esa empleada.
A su vez, la contratación implica violación de derechos laborales básicos, el derecho a la maternidad o la reagrupación familiar.

El empleo de hogar no es propiamente un trabajo, está pensando para otro tipo de sectores distintos al empleo de hogar.
Son modelos productivos insostenibles porque no prioriza el bienestar de la gente, se relega a la responsabilidad de las mujeres en sus hogaresTransferencias de cuidados y prioridades socioeconómicas.

Para alcanzar la equiparación real de derechos, es necesario avanzar hacia sistemas de cuidados justos en la base de modelos reproductivos sostenibles, que prioriza la reproducción de la vida y la gente.
Debe tener una doble pata: un enfoque de derechos y la idea de corresponsabilidad.
Los derechos claves son: laborales partiendo de la base de que el sector tiene penalización en términos de salarios y peores condiciones laborales. Tienen que ir de la mano del derecho al cuidado, que está semi-reconocido.
El Derecho al cuidado es multidimensional, cuidados en todos los procesos del ciclo vital: infancia, dependiente o mayor, etc. En condiciones justas, por ejemplo el derecho de la reagrupación familiar. Este enfoque sólo se puede avanzar en una corresponsabilidad de los cuidados entre hombres y mujeres, unas tareas compartidas entre las esferas pública y privada, e individualmente en cada uno.
El Estado y las empresas deben pagar la reproducción de los trabajadores de las que se lucran día a día. Hay que aumentar la cotización en la seguridad social para que se puedan financiar servicios de cuidado; se deben flexibilizar los tiempos de trabajo y cuidados (conciliación) en función de la propia gente trabajadora, etc. 
Todo desde una perspectiva global, poniendo en primera línea el derecho a migrar. No se puede incidir en el empleo de hogar sin hacerlo en el derecho a emigrar. “Queríamos trabajadores y vinieron personas”. Esta perspectiva global significa pensar en las implicaciones transnacionales de cualquier medida que pongamos en marcha. Significa, por un lado, que se pueden seguir con acuerdos bilaterales o multilaterales de seguridad social, reconocer las cualificaciones, y la lucha global de las organizaciones, es ejemplo de cómo se puede articular ese acuerdo bilateral.
El sistema de cuidado actual implica: desigualdad entre mujeres y hombres, desigualdad entre clases sociales y sistema económico que no cuida la vida, y que la pone a disposición de otros motivos, como el crecimiento económico, etc. 

Arrastra el menosprecio del trabajo histórico hecho por las mujeres como cuidadoras de la vida. Hereda el reconocimiento del trabajo desempeñado históricamente por mujeres. Hereda una lógica servil, de colonialismo y servilismo. Se naturaliza que las clases sirvientes sirven a las clases servidas. Se legitima por el libre intercambio, viene bien un sueldo y al contratarte. Y hereda que el cuidado no se reconoce como elemento central del estado de bienestar y de la economía.
Por todo ello, el empleo de hogar debe desaparecer, promoviendo:
- Medidas que reduzcan la necesidad de contratar a cuidadoras como la reducción de la jornada laboral; la profesionalización de los cuidados, como las residencias en el caso de los ancianos; o que haya escuelas infantiles, etc. La clave es recuperar la Ley de dependencia, sustituyendo la prestación por cuidados no profesionales en el entorno de hogar por la prestación de asistencia personal.
- Servicios públicos de cuidados frente a prestaciones monetarias.
- Compatibilidad de prestaciones.
- Medidas de certificación profesional, pero el cómo es difícil.
- Medidas para sacar los cuidados de hogar de la relación laboral individualizada en términos cuasi-familiares, “la empleada de hogar es como la familia”.
- Romper la relación individualizada.
- Meter intermediación como los “bonos” de algunos países, en el que las empleadas están en bolsas de empleo del Estado, y las familias compran esos bonos.
- Medidas para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales. Ampliarlos pero mecanismos para que los que ya haya se cumpla. Y prohibir las agencias de colocación.

INTERVENCIÓN DE JUDITH CARRERAS, Consejera de la oficina de la OIT en España
¿Por qué debe el gobierno ratificar el convenio 189? ¿Y cómo repercutirá?
Judith Carreras (OIT): Qué es un convenio, es el mínimo común denominador que establece cambios profundos y de calado.
El convenio 189 se aprobó en 2011, por la situación en la que se prestan esos servicios. Se constataban que  eran colectivos vulnerables.
Hay 53 millones de trabajadoras domésticas en el mundo, dato que aumenta desde 1995. Un 83% son mujeres. Solo el 10% de las trabajadoras tiene unos derechos equiparables al resto de trabajadores de cada país. Y año tras año crece el número de trabajadores/as en este sector.
El por qué se debe ratificar: a parte de un enfoque de derechos, tiene una dimensión social y laboral importante. Es un reconocimiento de un sector muy importante en las sociedades. La ratificación permite visibilizar el tema. Mejorarse las estructuras administrativas, sus directrices.
Las instituciones europeas han señalado a los países miembros, que tiene la autorización de poder ratificar este convenio. Desde el 28 de enero del 14’, se autorizó a la ratificación del Convenio 189. Y hasta la fecha lo han ratificado diecisiete países, el último fue Finlandia (8 de junio 2015). En la UE lo han hecho: Alemania, Irlanda y Finlandia. Y en Europa: Suiza. En las instituciones europeas hay esa luz verde para la ratificación. Cuantos más países lo ratifiquen mayor será el impulso para el resto de países.
Otra dimensión es la económica en muchos sentidos: en un momento de cambios en los mercados de trabajo, desde la OIT creemos que se puede cambiar, como mejorando las situaciones laborales de este sector de trabajadoras/es domésticas/os, reduciendo la dualidad de este mercado. El número de trabajadoras del hogar en España está en torno a 700.000 por lo que los derechos son muy importantes en este país.
Repercusión: dimensión simbólica de equiparación real. El artículo 14 del convenio: condiciones no menos favorables en la Seguridad Social al resto de trabajadoras” como el subsidio por desempleo.
- Su adopción permitiría discutir en torno a la salud y seguridad en el trabajo, qué riesgos puede haber.
- Sindicalización y negociación colectiva.
- Empresas de recolocación se permitiría discutir sus funciones con la ratificación.

¿Qué acciones ha adoptado la OIT para promover la ratificación del Convenio?
Asesoramiento jurídico.
Asegurar que las trabajadoras tengan el subsidio por desempleo.
Folleto de divulgación con los derechos de los que disponen porque es importante que se conozcan, mecanismos de integración o sobre el Convenio 189.
Formación en temas relacionados con el Convenio u otras cosas específicas. Hay un centro de formación en Turín.

Instar y solicitar al gobierno para la ratificación de este Convenio ante la comisión de empleo y Seguridad Social apelando a su importancia. 

This entry was posted on 15 de enero de 2016 and is filed under ,,,,,,,,,. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

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